¿Y leche?

Aunque mi interés por el análisis de las emociones y de las formas sutiles de violencia cotidiana viene de lejos, este proyecto en particular surge de la necesidad de generar un observatorio que me permitiera distanciar la mirada para analizar en profundidad la situación tóxica en el piso que comparto con otros tres estudiantes. A nivel conceptual se combina con Ciclo.

Proyecto se dividide en cuatro ejes:

1. La acción, que sería el acto de trasladar el mobiliario y problematiza sobre los límites de lo público y lo privado y nuestra capacidad para hacer nuestros los espacios.

2. La videoconferencia combinada con la instalación (resultado de la acción), que se pregunta sobre las posibilidades de conexión a distancia y, en esa distancia digital, la forma en que nos volcamos en nuestros objetos personales.

3. Las fotografías, resultado del trabajo de espigar imágenes repetitivas que mellan las fuerzas y ponerlas en cuarentena.

4. Parte online todavía en proceso.

FOTOGRAFÍA(S)

Serie de fografías tomadas en diferentes momentos en la cocina y el baño de mi casa.
Recogen hallazgos cotidianos. Nada está preparado y no busco el efectismo. En realidad, preferiría no haber conseguido tomar ninguna foto así, porque significaría que este tipo de cosas no suceden.

En cualquier caso, son sólo pequeños fragmentos, bastante suaves, dentro de lo que podría haber fotografiado. Con esto, lo que quiero matizar es que no me escandalizo por estas imágenes en sí mismas, sino por su constancia, su frecuencia agonizante. Las que realmente me escadalizan no las fotografío, prefiero que no quede constancia.

En cualquier caso, son muchas las posibilidades y la que más fuerza va tomando la impresión en medio formato (aprox. 30×40), y el montaje junto al otro espacio común de la casa: el salón (proyecto Ciclo).

AUDIO EN PROCESO

POSIBLE INSTALACIÓN

Proyectada sobre una de las paredes de la instalación, una videoconferencia en directo con mi habitación real a través de skype.